Por Marco Fajardo 24 enero, 2018

Viene del mundo de las comunicaciones, su alma máter en la Universidad Católica y conoce a Piñera desde los años 90, cuando trabajó en su revista Mastercard. De trato horizontal, su nombramiento causó extrañeza en el mundo artístico por su escaso recorrido en el mismo. Su principal misión será poner en marcha el Ministerio de las Culturas, el Arte y el Patrimonio.

Extrañeza causó en el mundo de la cultura la designación de Alejandra Pérez como futura ministra del ramo. La periodista de la Universidad Católica, de 54 años, posee un amplio recorrido en el mundo de las comunicaciones, como asesora de empresas y ministerios de la ex Concertación, además de haber trabajado los últimos siete años en Canal 13 para Andrónico Luksic.

“Si bien no proviene del mundo de las artes, más importante que el perfil, serán sus acciones”, señaló Gustavo Meza, Premio Nacional de Artes de la Representación y presidente de la UNA. “Hay muchas expectativas, sobre todo en materia de implementación del nuevo ministerio”.

Vieja conocida de Piñera

En los años 90 fue académica en distintas universidades privadas, como la UDP, del Desarrollo, Gabriela Mistral, Finis Terrae y del Pacífico. Además trabajó en comunicación del conglomerado Telefónica, en 2001, donde participó en la revista Fibra.

El mundo político le es cercano, especialmente en en la órbita de la DC. Asesoró inicialmente a José Pablo Arellano como ministro de Educación, en 1996, y también luego en Codelco. Y en 2007 fue convocada al Ministerio de Transportes por René Cortázar, en plena crisis del Transantiago, quien sería su puente para llegar a Canal 13.

A Sebastián Piñera, en tanto, lo conoce desde los años 90, cuando trabajó para la revista MasterCard.

“Él era muy simpático, le gustaban mucho las comunicaciones y sabía lo que quería en la revista. Leía todos los artículos, los comentaba. Si los encontraba malos, te decía ‘está pésimo’. A veces no le gustaban los puntos de vista. Era muy duro como editor, pero escuchaba. Aprendí mucho con él, era divertido, rápido, cercano”, señaló en una entrevista con el diario El Mercurio.

La ex directora ejecutiva de Canal 13, que abandonó su cargo en noviembre, dejó en el camino a difíciles como contendoras como Francisca Florenzano, director ejecutiva de Corpartes y ligada al Grupo Saieh, la directora de la Fundación Violeta Parra, Cecilia García-Huidobro, y la ex directora de la DIBAM, Magdalena Krebs.

En marzo asumirá formalmente como jefa del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) y luego como la primera titular del Ministerio de las Culturas, el Artes y el Patrimonio.

“A priori, en los cambios de administración las expectativas de los sindicatos siempre son altas”, señala Manon Herrera, dirigenta de la Asociación de Trabajadores del CNCA. Ella espera que las nuevas autoridades “respeten el trabajo que se ha hecho. Los desafíos son muchos, a nivel institucional y de fuerza laboral”.

Pérez tendrá que implementar no sólo el Ministerio, sino las futuras Secretarías Regionales Ministeriales y las Subsecretarías.

“Me gustan las crisis”

Pérez asumió su último cargo como directora ejecutiva de Canal 13 en 2016, cuando reemplazó a Cristian Bofill, ex director del diario La Tercera, quien fue criticado por la baja sintonía. La periodista había llegado a Canal 13 en 2010 como gerente de Comunicaciones y posteriormente ejerció como sub directora ejecutiva. Además integró el directorio.

Uno de sus últimos hitos fue salir a enfrentar a la ex y futura ministra secretaria general de Gobierno, Cecilia Pérez, quien atacó duramente a Canal 13 el año pasado por la rutina del comediante Yerko Puchento en su contra, aunque en CNTV descartó una sanción.

“Me gustan las crisis” es uno de sus lemas favoritos, según reseñó La Segunda en un artículo de 2016.

“Es una mujer que ejerce el trabajo a concho y logra trabajar con distintas sensibilidades”, comenta una ex colaboradora suya. “Entiende bien la sicología de las personas y tiene harta inteligencia para manejarse. Tiene un estilo horizontal para trabajar con las personas”.

Su origen es sin duda conservador. Hija de un médico opuesto a la pastilla anticonceptiva, egresó en 1980 de Villa María Academy y tras estudiar en la Universidad Católica, hizo una especialización en la Universidad de Navarra, una Casa de Estudios del Opus Dei en España, en 1985. Tiene cuatro hijos, que también estudian en la UC.

A nivel más personal, es fanática de Elvis Presley -incluso viajó a Graceland- y lee desde biografías y novelas históricas a publicaciones extranjeras de distinto tipo. Entre sus autores favoritos están Roberto Merino y Rafael Gumucio, que también son amigos suyos.

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