Campos y A. Becerra |Martes 21 de noviembre 2017

El pasado 25 de noviembre, el Archivo Nacional celebró 90 años. En este marco, la directora de la entidad patrimonial, Emma de Rammón, conversó con Diario y Radio Universidad de Chile sobre las tareas pendientes de la institución. La capacidad de almacenamiento y cómo enfrentar la era digital son dos de los puntos centrales.

El 25 de noviembre de 1927 se creó el Archivo Nacional (AN), entidad que surgió para unificar los dos organismos patrimoniales que operaban en esos años: el Archivo General de Gobierno (1887) y el Archivo Histórico Nacional (1925).

Entonces, esta nueva institución comenzó a proteger de manera sistematizada la información pública producida por las intendencias, gobernaciones, municipalidades y juntas de vecinos. Asimismo, se estableció que esta organización dirigiría dos secciones: una histórica y otra administrativa.

Con el paso de los años, el número de documentos resguardados por el AN creció hasta tal punto, que hoy es posible identificar más de 300 fondos y cientos de documentos entre fotografías, mapas y planos surgidos desde 1541.

“Estamos prácticamente colapsados. Aproximadamente tenemos espacio como para un años más”, afirma  la directora de la entidad, Emma de Ramón.

Actualmente, el Archivo Nacional cuenta con dos sedes: el  Archivo Regional de la Araucanía (ARA)y el Archivo Regional de Tarapacá (ART). Sin embargo, esta descentralización no ha sido suficiente. Por ello, Emma de Ramón sostiene que “habría que aplicar procedimientos como tablas de retención”, es decir, seleccionar qué tipo de documentos es necesario conservar y por cuánto tiempo.

“Estos son procedimientos que han sido normados a nivel internacional, pero que aquí no han tenido mucho desarrollo”, señala la historiadora.

La archivística en tiempos digitales

Sin embargo, más allá del espacio que posee el Archivo Nacional, otro desafío para el organismo patrimonial es el cómo almacenar la información digital. De acuerdo a Emma de Ramón, “los documentos digitales son mucho más frágiles que los documentos en papel”.

“Basta con un virus o con que los programas computancionales queden obsoletos para perder los archivos. Entonces, corremos fácilmente el riesgo de que en diez años más los documentos digitales que acá tenemos, no puedan ser leídos”, advierte la investigadora.

En su opinión, en otros países como Australia se han desarrollado diversas técnicas que permiten la preservación de archivos digitales. En este sentido, la investigadora explica que uno de los temas más complejos es la conservación de la firma digital, porque tienen duraciones de tres o cinco años.

“Va a llegar un momento en que nosotros vamos a abrir un documento y no va a haber posibilidad de poder demostrar que fue firmado por la autoridad correspondiente en su momento. También respecto de eso hay varios desarrollos tecnológicos que deberíamos importar o desarrollar para garantizar que  los documentos que se están firmando sean legibles de aquí a 500 años más”, subraya Emma de Ramón.

La dictadura: Un vacío difícil de superar

Por otro lado, Emma de Ramón sostiene que uno de los grandes vacíos que tiene la institución es la carencia de documentos generados durante la dictadura. “Hoy tenemos un tremendo problema, porque en el año 1989 se aprobó una modificación que faculta al Ministerio de Defensa y a todas las Fuerzas Armadas y Carabineros a administrar sus propios archivos”, dice.

“En este caso, se otorgó sin ningún tipo de normativa esas facultades al Ejército y ha pasado que últimamente se ha destapado que parte importante de los documentos de la Dina se habrían destruido. De todas maneras, nosotros tenemos información de DD.HH. Particularmente, los documentos de Gendarmería, es decir, los libros de ingresos y egresos de personas detenidas en las cárceles”, señala.

La celebración 

Para conmemorar sus 90 años, el Archivo Nacional realizará una serie de actividades como talleres y charlas. Este miércoles, por ejemplo, se realizará un taller sobre la conservación preventiva de los documentos, mientras que el próximo 29 de noviembre se efectuará un taller sobre el uso educativo de los archivos. La celebración culminará el próximo primero de diciembre.

Más información en Archivo Nacional.